lunes, 19 de noviembre de 2007

Elementos fundamentales para elaborar el currículo

La elaboración del currículo, implícita o explícitamente, está guiada por una concepción o teoría acerca del currículo. Por lo tanto el punto de partida para la elaboración del currículo, para evaluarlo, revisarlo, o diseñarlo, es la adopción de una definición.

Podemos definir el currículo como un plan o programa de estudios que, sobre la base de unos fundamentos o racional, organiza objetivos, contenido y actividades de enseñanza-aprendizaje en una forma secuencial y coordinada. De este modo se le da dirección y estructura al proceso educativo que se orienta de unas metas que una comunidad estima como valiosas.

El currículo es la estrategia fundamental a través de la cual los educadores sirven a los estudiantes y producen para promover el aprendizaje y el desarrollo humano. Por eso la calidad del servicio educativo que ofrece una institución depende de su currículo.

El currículo funciona como un plan de trabajo que le permite a un sistema, institución educativa o al docente, organizar el proceso de enseñanza de modo sistemático y estratégico. Representa una hipótesis de los educadores acerca del proceso de aprendizaje que los estudiantes llevarán a cabo a lo largo de sus estudios para lograr ciertas metas.

En cuanto a su plan de trabajo, el currículo da coherencia e integración a todas las decisiones y acciones en el salón de clase de modo que éstas sean armónicas entre sí.

Este se basa en unos fundamentos filosóficos y científicos y en un estimado acerca de las características de los estudiantes, de sus necesidades, intereses, potencial y ritmo de aprendizaje. Representa un plan del proceso, con sus etapas y ritmo, que esperamos los estudiantes lleven a cabo, si es que se quieren alcanzar las metas propuestas, en el lapso de tiempo determinado.

En cuanto al plan estratégico de trabajo, el currículo es experimental y flexible. Con relación al plan de trabajo, este no describe lo que ocurre en el salón de clases o en una institución educativa, sino que prescribe lo que en términos generales debe ocurrir.

Desde el punto de vista sociopolítico, el currículo puede verse como un instrumento institucional integrado al proceso más amplio de formación humana un control social. En este proceso educativo más amplio, cuyo “currículo informal” es la propia vida, el proceso de aprendizaje escolar de los estudiantes interactúa en y con el medio social cultural (intraescolar y extraescolar) en que éstos se desarrollan.

La interacción entre currículo y vida, puede conducir a posiciones ingenuas, es decir a ignorar que el currículo, en apariencia neutral, es un instrumento para la reproducción de ciertas relaciones e intereses de grupos sociales. Cuando, por el contrario, se asume la interacción, el currículo puede ser, como sugiere Piaget (1971), una continuación y reconstrucción de la experiencia social del estudiantes (Villarini, 1987), es decir, un instrumento de desarrollo humano personal y social.

Esta relación ha dado origen al desarrollo de una teoría crítica del currículo. De acuerdo con esta perspectiva el currículo puede ser un instrumento ideológico, es decir de distorsión de la realidad para favorecer los intereses de unos grupos sociales frente a otros. El currículo es parte de la realidad social, es una estructura socio-cultural y como tal está inserto en estrategias de poder que pueden servir a la dominación y opresión humana o a su liberación.

Las perspectivas nos permiten establecer posiciones en torno a la naturaleza del conocimiento y los valores a ser “transmitidos” o “construidos”, a través del currículo; la naturaleza del desarrollo y el aprendizaje humano; características y necesidades educativas de los estudiantes y su contexto sociocultural.

Cuando aplicamos las perspectivas al estudio de la realidad natural-histórico-socio-cultural en que se desenvuelve la educación, obtenemos información y principios de los cuales podemos derivar fundamento para juzgar qué debe aceptarse o rechazarse como válido en materia de currículo.

Existen diversas perspectivas para la elaboración del currículo, entre las que podemos mencionar:

La perspectiva filosófica que nos permite decidir con fundamento, es decir de manera reflexiva y crítica, lo que los estudiantes deben aprender y los docentes enseñar.
La perspectiva biopsicosocial esta proporciona conocimiento acerca de generalizaciones y datos de las ciencias del aprendizaje y el desarrollo humano y de resultados de las prácticas educativas. Esta permite elaborar el currículo a partir del estudio de las condiciones del aprendizaje y el desarrollo humano en interacción con su medioambiente social y cultural y de las prácticas de enseñanza que han demostrado ser efectivas para el logro de determinadas metas y objetivos.
La perspectiva socio-política esta proporciona conocimiento acerca de los factores, conflictos y alternativas estratégicas sociales, económicas y políticas que condicionan la educación y a las que ésta sirve, en cuanto sistema social históricamente determinado.

Fuentes Curriculares

Las fuentes curriculares son aquellos aspectos de la realidad que examinamos a través de las perspectivas para producir generalizaciones y aportar datos de los que brotan exigencias y oportunidades a las que responderá el currículo. Este es el instrumento o estrategia que una institución educativa produce para satisfacer las necesidades de conocimiento y desarrollo de aquellos a los que sirve.

El currículo debe ser elaborado, analizado y evaluado desde las perspectivas filosóficas, biopsicosocial y socio-política aplicadas a las siguientes fuentes:

Los procesos de aprendizaje y desarrollo humano en determinadas culturas en particular.
Las características de los estudiantes en su proceso de desarrollo personal y social.
Los procesos históricos culturales y tradiciones del pueblo del que los estudiantes son parte.
Los valores, expectativas, y problemas de la sociedad en que se desarrollan los estudiantes y del grupo social al que pertenecen.
La cultura institucional o sistema educativo en el que está inserta la escuela comparten sus miembros.
Los métodos y cuerpos de conocimiento de las disciplinas académicas o profesiones que se estima como valiosos y a partir de los cuales se selecciona, en gran medida, el contenido curricular a ser “transmitidos” a los estudiantes.

El proceso de elaboración del currículo parte de un estudio de necesidades y valores educativos. Este se elabora desarrollando nuestra propia perspectiva y aplicándola al estudio de nuestra realidad educativa concreta. Nos permite tomar decisiones curriculares acerca de qué, cómo y cuándo enseñar.

Metas y objetivos curriculares

Los elaboradores del currículo traducen en metas y objetivos educativos las necesidades y reclamos de las distintas fuentes.

Las metas curriculares expresan los aprendizajes más generales, los desarrollos más globales, que los estudiantes habrán alcanzado como resultado de la totalidad de las experiencias que promueven los docentes en una determinada institución educativa.

Objetivos curriculares

La organización del currículo a base de niveles que capacitan para el logro del objetivo Terminal, facilita la unidad y la coherencia del proceso de enseñanza aprendizaje al hacer armónicos las metas y objetivos más generales del desarrollo humano con los objetivos específicos con los que se trabaja día a día en el salón de clase. Le permite al docente ver el proceso de planificación y ejecución de la enseñanza como parte de un proceso total orientada a unas metas y no como algo fragmentado. Los objetivos educativos tienen que verse como guías para la acción y están sujetos a continuo examen y revisión, siempre a la luz del marco conceptual y las metas del currículo.

Estándares curriculares

Los estándares curriculares pueden ser normas que expresen las características que debe manifestar un proceso curricular de calidad.

La elaboración del currículo requiere seleccionar el contenido, organizarlo y diseñar actividades de enseñanza aprendizaje para el logro de las metas y objetivos y en armonía con los estándares.

Contenido curricular

El currículo consiste principalmente de un conjunto de conocimientos que se estima son fundamentales para el logro de las metas y objetivos educativos. El contenido curricular es el insumo que los estudiantes deberán procesar, a través de las actividades educativas, para transformarlo en conocimiento.

Tipo de conocimiento
Desde el punto de vista psicológico-educativo, hablamos del “contenido curricular” o del conocimiento, debemos distinguir entre:

a) Conocimiento declarativo, el cual se refiere al conjunto de representaciones que tenemos acerca de objetos o procesos.
b) Conocimiento procesal o procedimental (“Saber hacer”) se refiere a la capacidad o destreza para llevar a cabo una actividad o procedimiento, es decir para ejecutar.
c) Conocimiento actitudinal se refiere al aspecto cognitivo que está presente en fenómenos afectivos, como lo son los sentimientos, los intereses y los valores. Es la parte representable, comunicable y “enseñable” de lo afectivo.
d) Conocimiento metacognitivo o meta-conocimiento, se refiere tanto a las ideas y actitudes que tenemos acerca de nuestro propio pensamiento como organizar, examinar, y controlar nuestro propio pensamiento como a las destrezas para examinarlo (Stenberg, 1985).

Disciplinas académicas y asignaturas

Las disciplinas (Ciencia, Matemática, Historia, Literatura, etc.) son cuerpos de conocimiento sobre determinados aspectos de la realidad; son modos de interpretar y manejar la realidad. Las disciplinas investigan y construyen conocimiento sobre un aspecto de la realidad utilizando para ello procesos de pensamiento peculiares (conocimiento procedimental). El conocimiento (declarativo) contenido en las disciplinas se estructura en términos de conceptos.

Las disciplinas y asignaturas académicas, entendidas como cuerpos de conocimientos, son la fuente principal para la selección y organización del conocimiento o contenido curricular.

La disciplina académica está definida por su propósito de producir conocimiento para aumentar el entendimiento de la realidad y apreciarla, manejarla o transfórmala. La disciplina académica es un cuerpo de conocimientos y procesos para construir conocimiento. La finalidad del especialista en una disciplina es pues informativo-constructiva.

La finalidad del currículo, u por ende del docente, es, en cambio, usar el conocimiento de la disciplina para promover el desarrollo del estudiante; la finalidad es formativa. El currículo a base de asignaturas busca pues, proporcionar una educación general o profesional para que la persona se capacite para entender, manejar y transformar diversos aspectos de la realidad.

Estructura curricular

La estructura del currículo se refiere a la organización o relaciones que se establecen entre los diversos objetivos, contenidos y actividades, que han sido seleccionados y diseñados para conseguir las metas del currículo.

Alcance

Esta se refiere a las relaciones de simultaneidad que se establecen entre los objetivos, el contenido y las actividades en un momento determinado del currículo, en una misma asignatura o en la totalidad del programa de estudios.

Secuencia

La organización vertical o de secuencia del currículo, se refiere al orden en que se suceden los objetivos, contenidos y actividades. Este orden se expresa en una secuencia de niveles que puede ser arbitraria, lógica o psicológica.

Cuando la secuencia es arbitraria no hay criterio lógico o psicológico que justifique el que determinado contenido o curso se haya colocado antes o después de otro.
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